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Chile » Región de Atacama » Las Marquesas » Grabado / Miércoles 14 de Marzo del año 2012 / 16:24 Horas.

El lugar donde todos conviven de Lorena Villablanca Esquivel
exposición de grabado en la galeria universidad católica de temuco...

El lugar donde todos conviven

 

Lorena Villablanca Esquivel

En el año marcado por la reconstrucción de nuestra región, azotada por las inclemencias de una naturaleza incomprendida, es un verdadero placer recibir la generosa donación de xilografías de la artista Lorena Villablanca, que sin duda alguna, motiva e impulsa el levantamiento de la ciudad, contribuyendo con este significativo aporte al enriquecimiento de nuestro patrimonio cultural.
 Es motivo de especial orgullo para nuestra Universidad, ser parte de la formación académica de esta destacada artista nacional, quien recibiera su primera instrucción bajo el alero de esta casa de estudios.  En su prolífica obra gráfica, principalmente xilografías de lenguaje muy expresivo, acentuado por el uso del color, descansa el reconocimiento que ha recibido en su trayectoria artística.
 Esta donación fue posible gracias al proyecto Fondart 2010, “Edición y Donación de 24 grabados”, con obras, que reunidas en la exposición El lugar donde todos, conviven, exhibe los trabajos realizados desde 1990 a la fecha.
 La Pinacoteca de la universidad de Concepción, poseedora de una importante colección de grabado chileno, hace suya esta muestra y agradece profundamente a Lorena Villablanca su gesto, contribuyendo a reafirmar nuestro compromiso de difusión de las artes visuales y con ello aportar al engrandecimiento de la herencia cultural de Chile.
 
 
 
 
 
 
 
M. Soledad González S.
 Directora (S) de Extensión y Pinacoteca
 Universidad de Concepción
 

A propósito de la obra xilográfica de Lorena Villablanca
 
 
 
El conjunto de las 24 obras xilográficas de la artista Lorena Villablanca, que dona a la Pinacoteca de la Universidad de Concepción, son claramente identificadoras de su sello personal, y por tanto, se constituye en un valioso aporte al patrimonio regional, al incorporarse a una de las más importantes colecciones de grabado en Chile:  esto es, al Gabinete de la Estampa de las Pinacoteca de la mencionada Universidad, que ha ido creciendo en variedad y cantidad de grabadores contemporáneos, ahora con esta destacada representante de la escena artística, quien ingresó en 1990 en el circuito de las exposiciones nacionales.
 
Iniciando una confrontación del trabajo de Lorena con artistas que reconocemos fácilmente, está en primer lugar Henri Matisse, por ser el más antiguo con el que podemos asociarla, y a través de él, indirectamente con las estampas japonesas incorporadas al arte occidental por artistas en Francia a principios del siglo pasado.  Villablanca se aproxima a Matisse en la profusión de elementos vegetales: arbóreos, florales, tallos y guías de plantas; entremezclados con figuras humanas y animales, peces, aves, sin embargo, en Lorena Villablanca son elementos dispuestos sin un sentido ornamental o composicional como sucede a menudo en Matisse, sino como interacción de signos inherentes al discurso gráfico figurativo propio de ella.

 


 
También existe un puente visual con Grosz y Kirchner, estos dos expresionistas alemanes también xilógrafos como ella, se conectan en la subjetividad de la artista chillaneja, en la más pura emocionalidad, la que permea toda su producción y deriva en una resistencia visceral a la lógica, para dejarse fluir en la libertad de las formas, sin convenciones, paradigmas o esteticismos novecientésimos.
 
Otro pintor germano, de Alemania oriental muy poco conocido, salta como pariente visual de la obra gráfica de Lorena, se trata de A.R. Penck (RolfWinkler, n. 1935).  La cercanía es más estrecha que con Matisse, Grosz y Kirchner, debido a la incorporación en ambos de experiencias personales y la participación de formas distintivas propias: caracteres arcaicos, bastones y símbolos en el caso de Penck y para Lorena se dan flores y pájaros en su primer período; el escudo nacional, otros pájaros, peces y variedad de animales en el período siguiente.  El arquetipo de flor, que puede ser común al lirio visto desde arriba, una orquídea o a una simple idea de floración, con pétalos en punta es un signo repetido a lo largo de su producción, lo mismo que un pequeño pájaro de alas abiertas, patas y pico destartalados, que acompaña también como arquetipo otras grafías, asumiendo las veces de signos claves de alegría de vivir y de buenos augurios, en cada caso.
 
Sin embargo, la mayor cercanía de la obra de Lorena es con Jean-Michel Basquiat (1960-1988), tanto por generación, como por la naturaleza potente y elemental del grafitero.  Esa caligrafía suelta de Basquiat en figuras humanas, elementos urbanos, repeticiones de signos como soles, aviones, barcos, coronas, pinos y flechas, en sus pinturas se emparentan con la imaginería primaria de Villablanca, pero que está remitida a mitos mapuches y a la realidad grotesca del cotidiano en la Región del BioBio; en extrema diferencia de la escena neoyorkina Basquiatana.  Enzo Cucchi y MimmoPalladino, particularmente en sus respectivas obras gráficas de la década de los 80, alcanzan también una cercanía expresiva con las obras de Lorena Villablanca.  Estos dos autores de la transvarguardia italiana (seguramente no conocidos por ella), cargando con sus propios referentes culturales, comparten con la artista una imaginería distorsionada por la fuerza sugestiva, huyendo de las convenciones en composición, armonías cromáticas o subordinación a una sola idea temática.  Coincide con ellos en la agregación de elementos simultáneos del expresionismo abstracto, signos arquetípicos y difiere en la proliferación de flora y fauna, con una clara intencionalidad lúdica.
 
El espíritu lúdico, la aglomeración, la sincronía de elementos dispares, no significa que se queda en la superficialidad, ingresa en una introspección ontológica, que se remonta al primitivismo elemental de las formas, prescindiendo del espacio representativo, acorde con el conjugado en los verbos gráficos de los pueblos originarios: mapuches, pascuenses y altiplánicos; e incorpora además, un salto mestizo con el que instala ese sentimiento nostálgico propio de la cultura popular latinoamericana, muy presente en boleros y rancheras.
 
Ese sentimiento latinoamericano alimentado a través de la música popular, pero singularmente condimentado por las emblemáticas revistas antiguas argentina, tal como el Paratí cuyas portadas ilustradas por Manterola, circulaban por los años 50 en las zonas rurales y urbanas de la Región del BioBio, y que deben haber quedado arrumbadas por ahí, como una grafía popular del mundo femenino, que en la provincia se resiste a la post-modernidad; probablemente deben haber impresionado la retina de Lorena, como para acoplar esa imaginería retro, Art Nouveau, junto con petroglifos prehispánicos, figuras negras sobre blanco de la Lira Popular y sus demonios de experiencias personales.  El mismo sentimiento nostálgico y brutal, trágico y risible que fluye detrás de las xilografías de la segunda etapa de Lorena.  Figuras planas en negro sobre un fondo blanco y líneas blancas o filigranas dibujando al interior de esas formas, sintonizan perfectamente con el guitarreo, crímenes y sucesos cotidianos con un claro orden temporal tan propios de los relatos de la Lira Popular.  El primer período, más próximo a su educación formal en las artes, tiene una concepción más culta o ilustrada, menos popular, aunque siempre de raíces ancestrales, manifestada en juegos de inversión de franjas o zonas de fondo blanco o negro, para provocar ambientes y tiempos diferentes, entrelazados en una sincronía dinámica, polifónica.
 
Habría que agregar, respecto de la autora, que el sentimiento nostálgico popular latinoamericano tan femenino, se complementa con la fuerza primaria de la naturaleza, que podría entenderse malamente como viril, que imprime particularmente en las mujeres chilenas, como Lorena, esa persistencia para continuar trabajando tan profusamente a pesar de las dificultades o tal vez, precisamente por la gran carga de restricciones y necesidades es que crear pasa a ser el gran aliciente para sobrevivir y crecer profesionalmente en el arte.
 
 
 
 
 

Jaime Cruz
 Grabador
 
fuente: http://www.uctemuco.cl/galeria/muestras/42/


http://www.uctemuco.cl/galeria/muestras/42/





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